La oscuridad y una distribución compartimentada son los grandes enemigos de las casas pequeñas. Prescinde de las paredes innecesarias para dar sensación de amplitud. Salón, zona de estudio, comedor y cocina comparten espacio, la zona de dormitorio siempre se puede plantear colocarla en un altillo.

Cuando se vive en una casa mini el objetivo es ganar metros y, aunque parezca imposible, lo que sí se puede conseguir es que resulte más amplia. Lo primero es plantearse qué distribución se adapta a tus necesidades y valorar la posibilidad de eliminar muros. ¿Te gustaría unificar el salón y la cocina? ¿Hay algún balcón que se pueda integrar? A medida que se supriman los tabiques que compartimentan el piso, la sensación asfixiante dará paso a un ambiente más despejado.

Una vez tomada la decisión, es importante acudir a un profesional para que valore si nuestra idea es viable. De lo contrario, se corre el riesgo de eliminar muros o pilares que formen parte de la estructura de la vivienda, y provocar grietas u otros daños peligrosos a largo plazo. El siguiente punto a analizar son las puertas. Un modelo tradicional impide colocar muebles —o en el caso del baño, sanitarios— a lo largo del recorrido que describe la hoja mientras se abre. Sin embargo, las correderas, como las de la firma Krona, cumplen su función de independizar ambientes pero permiten rentabilizar cada centímetro de la estancia sin desaprovechar zonas.

La elección de los acabados es otro aspecto clave. Como norma básica, los colores claros alejan visualmente las paredes entre sí, por lo que el efecto óptico será de mayor amplitud que si se revisten en tonos oscuros. Aunque siempre existen excepciones: una combinación de acabados en contraste puede lograr que un pasillo parezca más corto, un techo más alto o un dormitorio más profundo.

Los muebles también aportan su granito de arena a la hora de que una casa mini parezca amplia. Los diseños con más de una función —mesas de centro que se transforman en un modelo de comedor, sofás-camas o lámparas con diversas pantallas orientables que iluminan diversas zonas al mismo tiempo— permiten reducir el número de piezas. Pero esta elección limitada implica hacer un esfuerzo por mantener el orden: estantes abarrotados de objetos y montañas inestables de papeles harían parecer diminuto, incluso, el mayor de los palacios.